En la Séptima y Madero, en el centro de Tijuana, hay una esquina que ha resistido al paso del tiempo. Ahí nació Ricardo’s, en 1965, cuando Ricardo Martínez y Delia Apodaca, recién llegados de Mazatlán, decidieron quedarse en la ciudad en vez de cruzar la frontera, como era su intención inicial.

“Era común ir al cine y luego pasar por una torta”, recuerda su nieto, Alberto Andréi Ungar Martínez. Las tortas de chile relleno y lomo eran las más pedidas. Ricardo pensaba en el futuro del negocio; Delia lo organizaba con firmeza, y dejó reglas que se mantuvieron con el paso de los años.